Tomates gigantes en el huerto, una locura: basta con una cucharada de este ingrediente | Todo jardinero lo hace

Si los supermercados hubieran conservado el sabor y el aroma de los tomates tradicionales, no habría un auge tan grande de los huertos urbanos. Tanta gente no se animaría a alquilar terrenos para cultivar sus propias hortalizas. Pero veamos cómo cultivar plantas de tomates gigantes en el huerto familiar.

 

Tomates gigantes en el huerto, una locura: trucos para conseguir plantas fuertes y frondosas
1. Planta siempre en un lugar nuevo
Los tomates son extremadamente susceptibles a las enfermedades. Sobre todo los que crecen en el suelo. Por ejemplo, la plaga del tomate y la podredumbre apical son causadas por problemas en el suelo. Cada temporada de crecimiento colocamos las plantas de tomate en una nueva zona del huerto. La rotación de cultivos es un factor clave para mantener la salud del suelo y de las plantas. Además, los tomates se alimentan de sustancias del suelo. Esto significa que el traslado a una nueva ubicación también les proporcionará nutrientes frescos. Como norma general, las plantas de tomate no deben plantarse en el mismo lugar durante al menos 3 años. Si, en cambio, cultivas en macetas o contenedores, asegúrate de cambiar la tierra cada temporada.

 

2. Proporciona soporte antes de plantar
Ya sea que uses jaulas, estacas o enrejados, ¡las plantas necesitan soporte! Cuando se trata de cultivar tomates grandes, sostener las plantas es una clave importante para mantener la salud. Cultivamos nuestros tomates en soportes caseros colocándolos antes de plantarlos. No solo sostiene la planta desde el principio, sino que también evita que dañes y pellizques las raíces cuando intentes trasplantarlas al suelo más adelante. ¡Así que coloca el soporte antes o durante la plantación, no semanas después!
3. Planta profundamente
Los tomates deben plantarse profundamente en el suelo. Plantar tomates profundamente en el suelo ayuda a las plantas a desarrollar raíces adicionales para absorber más nutrientes y humedad. La práctica de plantar profundamente es beneficiosa por dos razones. Por un lado, ayuda a proteger las plantas de los peligros de la Madre Naturaleza. Una estructura de raíces profunda se seca menos rápidamente. También les da a las plantas más soporte para que puedan soportar el viento y las tormentas. Plantar más profundamente también permite que crezcan más raíces desde el tronco. Raíces, que son cruciales para proporcionar nutrientes y agua a la planta a medida que crece. ¿A qué profundidad? Plantamos nuestros tomates a 15-20 centímetros de profundidad en el suelo. Y no te preocupes si entierras algunas de las hojas inferiores al trasplantar. De ahí también crecen nuevas raíces, que no dañan la planta.
4. Prepara el abono

Uno de los mayores secretos para cultivar tomates grandes es alimentar las plantas en el momento de la plantación. Rellenamos el hoyo con una mezcla de abono, algunas cáscaras de huevo trituradas, algunas cucharaditas de posos de café y cáscaras de cebolla.
5. Usa mantillo orgánico
El mantillo es otro factor importante al cultivar tomates grandes, ya que juega un papel importante en la salud y los niveles de producción de las plantas de tomate. El mantillo ayuda a mantener la humedad adecuada y frena las malas hierbas, que privan a las plantas de los nutrientes vitales que necesitan para un crecimiento fuerte. También ayuda a evitar que las enfermedades transmitidas por el suelo se propaguen al follaje. Ayuda a regular la temperatura. También ayuda a prevenir la erosión del suelo y los nutrientes durante las fuertes lluvias. Primero colocamos una capa de mantillo de 10-15 cm de diámetro alrededor de cada planta. Por último, colocamos una capa de paja de 10-15 cm de espesor. Si no tienes paja, puedes usar recortes, césped recién cortado (sin semillas), hojas secas de plantas y árboles, etc.