¿Son peligrosos los geckos? ¡Te damos la respuesta!

Encontrarse de repente a uno de estos animales detrás de un cuadro, una cortina, en el baño o detrás de las puertas puede provocar un tremendo susto. Pero, ¿qué tan dañinos son estos pequeños lagartos?

 

Muchas personas creen que estos pequeños animales son venenosos, que transmiten enfermedades e incluso que orinan una sustancia que irrita la piel. Pero, ¿todo esto malo que se dice de los geckos es realidad o un mito? A continuación te revelamos algunos detalles sobre estos pequeños inquilinos.
Este peculiar ruido, que tiene una función tanto territorial como de cortejo, es ya un sonido cotidiano que delata fácilmente la presencia de estos bichos. Asimismo, tienen adaptaciones especiales en sus patas que les permiten adherirse a superficies tan lisas como el cristal y así desplazarse sin dificultad.

 

Los geckos se alimentan de todo tipo de invertebrados, especialmente de insectos y arañas. Como se mencionó anteriormente, se cree que son venenosos, que pueden inyectar una sustancia tóxica cuando pican o que transmiten enfermedades.

Muchos biólogos han demostrado que esto es completamente falso, pues son completamente inofensivos. El miedo que genera esta creencia en torno a este tipo de lagarto puede ser tan extremo que incluso se considera una fobia.

Se cree que estos geckos domésticos aparecieron en Centroamérica en la década de 1990, posiblemente como pasajeros ilegales o polizones en barcos que transportaban productos comerciales procedentes de Asia y el Indo-Pacífico, y desde entonces se han extendido ampliamente por el continente americano. Su éxito adaptativo está relacionado con su gran capacidad reproductiva, pues sus huevos se desarrollan en cualquier lugar o superficie.