CONSEJOS Y TRUCOS PARA NO COMER POR ANSIEDAD
La ansiedad por comer aparece cuando llevamos mucho tiempo sin escuchar nuestras necesidades. Esta sensación de ansiedad por comer bien puede aparecer en un momento concreto de nuestra vida, como en época de exámenes o cambio de trabajo. Sin embargo, la ansiedad también puede volverse crónica y es aquí donde debemos prestar más atención.
¿Cuáles son los principales factores que provocan esta ansiedad por comer?
– Uno de los principales factores puede ser una alta exigencia de mí mismo. Un sentimiento de que lo que hago nunca es suficiente y siempre puedo dar más de mí. Esto puede llevar a un sentimiento en el que vemos la comida como nuestro principal aliado, con la que me siento bien y en armonía.
– Otro factor puede ser una mala relación intrapersonal e interpersonal. Esto significa que hay una falta de empatía hacia mí mismo y me cuesta reconocer cómo me siento y qué emociones estoy pasando. Al mismo tiempo, me resultaba difícil expresar mis sentimientos hacia los demás.
– Otro aspecto muy influyente son los altos niveles de estrés. El estrés en un momento determinado puede ser bueno, ya que nos ayuda a aumentar la concentración y la eficiencia. Sin embargo, cuando este estrés se prolonga en el tiempo, activamos un sistema de alarma interno, y nuestro cerebro se siente en un estado de peligro real, donde nos exige más alimento.
– También podemos encontrarnos ante una insatisfacción general con la vida. Algo que suelo encontrar en la consulta psicológica es con personas que estando solas explican que se aburren mucho o que se levantan por la mañana con la sensación de que su trabajo no tiene sentido. La falta de motivación puede hacer que la comida llene estos vacíos.
Cuando una persona se encuentra en una situación de picoteo constante, donde come más de lo normal, lo primero que suele hacer es acudir al dietista-nutricionista. Este es un buen paso, pero no la única solución, ya que la dieta no siempre terminará con esta ansiedad e incluso puede aumentarla.
