aprende a cultivar menta desde una maceta super facil

Cultivar menta en interiores es una excelente manera de garantizar un suministro durante todo el año de esta hierba versátil con fines culinarios y medicinales. Aquí tienes una forma eficaz de cultivar menta en interiores:
Jardinería en contenedores:

 

Elija un recipiente: seleccione un recipiente con orificios de drenaje en el fondo para evitar el encharcamiento. La menta puede ser invasiva, así que considere usar una maceta con lados verticales para contener su crecimiento.
Suelo: Utilice tierra para macetas con buen drenaje y un pH ligeramente ácido (alrededor de 6,0-7,0).
Plantación: Plante esquejes de menta o pequeñas plantas de menta en el recipiente, asegurándose de que estén espaciadas para evitar el hacinamiento.
Riego: Mantenga la tierra constantemente húmeda pero no encharcada. Riegue cuando la pulgada superior de la tierra se sienta seca al tacto.

 

Luz: Coloque el recipiente en un lugar que reciba al menos 4-6 horas de luz solar indirecta por día. La menta también puede crecer bajo luces fluorescentes si la luz natural es limitada.
Poda: Pode la menta con regularidad para fomentar el crecimiento tupido y evitar que se vuelva larga. Pellizque las puntas de los tallos para promover la ramificación.
Cosecha: Coseche las hojas de menta según sea necesario cortando tallos u hojas individuales. Evite cosechar más de un tercio de la planta a la vez para asegurar un crecimiento continuo.