aprende a cultivar ajo en espacios pequenos

Entre las cosas que nunca pueden faltar en la cocina está, sin duda, el ajo, que además de ser imprescindible para la elaboración de algunos de nuestros platos, también tiene diversas propiedades beneficiosas para nuestro organismo. Este ingrediente, de hecho, se considera un auténtico antibiótico natural gracias a la presencia de alicina. Además, es capaz de fortalecer el sistema inmunológico y contiene varios minerales, entre ellos el zinc; manganeso; yodo; el hierro; magnesio y muchos otros.

 

Podemos decir con seguridad, por tanto, que el ajo es uno de los productos más versátiles que existen, ideal tanto para utilizarlo como condimento en la cocina como para nuestro bienestar personal. Por tanto, algo bueno y correcto sería poder cultivarlo en casa. ¿Es posible? Aquí encontrará todo lo que necesita saber al respecto.
Cómo cultivar ajo en el jardín.
Si vives rodeado de naturaleza o en su defecto tienes un terreno cerca de tu casa, puedes recrear una pequeña plantación de ajos. De esta forma tendremos la posibilidad de tenerlo siempre a mano.
Cuando decides plantar ajo, primero debes prestar atención a la época del año en la que decides hacerlo. La época ideal es el otoño, por lo que se puede proceder a la cosecha durante el verano.

 

 

Además, es una buena práctica comprar ajos para plantar en tiendas especializadas en la venta de plantas; Insértalos siempre en la tierra con la punta hacia arriba y riega los brotes regularmente, pero sin exagerar con la cantidad de agua, durante todo el año.

Recrea una plantación dentro de la casa.
Si por el contrario quieres plantar ajos a pesar de no tener jardín, también puedes hacerlo en el interior. Lo único que necesitamos es un recipiente (un bote de yogur o margarina es suficiente); un poco de tierra y, por supuesto, unos dientes de ajo.

Plantación en casa
En primer lugar, haz agujeros en el fondo del recipiente que tenemos disponible, colócalo sobre un platillo y vierte en él menos de dos centímetros (aproximadamente media pulgada) de tierra. A continuación, puedes proceder a introducir los dientes de ajo enteros en la tierra, siempre mirando hacia arriba y sin quitarles la piel. En este punto solo nos queda echar más tierra, esta vez como un centímetro y medio.

Una vez realizado este trámite, tendremos que cuidar nuestra pequeña plantación de ajos con regularidad. Es necesario colocarla en un lugar soleado de la casa, regarla y cortar las flores que se formen de vez en cuando. Esto ayudará a conservar todo el sabor del ajo.

Cuando con el tiempo comenzamos a notar la presencia de hojas, significa que el crecimiento de la planta se está desarrollando correctamente y que, a partir del próximo verano, podremos beneficiarnos del fruto de nuestro trabajo.